La aventura de emprender Manhattan
Martes, 16 Septiembre 
El mercado de trabajo actual se caracteriza por ser dinámico y cambiante, con
desequilibrios y transformaciones continuas, tanto cuantitativas como cualitativas.
Hoy en día, la creación de un negocio propio es tan válida como la inserción
profesional por cuenta ajena. Pero, ¿qué es necesario para iniciar un proceso de
creación empresarial?
El mercado de trabajo actual se caracteriza por su condición dinámica y cambiante,
con desequilibrios y transformaciones continuas, tanto cuantitativas como
cualitativas. Nuevas ocupaciones sustituyen a las tradicionales, la oferta de
profesionales supera a la demanda en según qué actividades, y valores que hace unos
años no eran tendidos en cuenta hoy son prioritarios.
Plantearse un futuro laboral creado por uno mismo supone asumir valores y principios
como la iniciativa, capacidad de observación, creatividad, ingenio, trabajo en
equipo, capacidad para tomar decisiones, fortaleza, capacidad de sacrificio, riesgo,
responsabilidad, etc., propios de las personas emprendedoras. Como señalan N. Elías
y J. F. Fernández, “El desarrollo de iniciativas empresariales requiere básicamente
de la voluntad de ser emprendedor, es decir de su voluntad de trabajar con
orientación a resultados, de asumir riesgos y mantenerse en entornos de
incertidumbre, de su perseverancia, esfuerzo y dedicación”.
